El truco del 40 − 2: por qué funciona
38 = 40 − 2. Por la propiedad distributiva: 38 × N = (40 − 2) × N = 40N − 2N.
Primero calculas 40 × N (multiplicas por 4 y añades un cero, facilísimo) y luego restas 2 × N (el
doble del multiplicador):
- 38 × 5: (40 × 5) − (2 × 5) = 200 − 10 = 190
- 38 × 7: (40 × 7) − (2 × 7) = 280 − 14 = 266
- 38 × 8: (40 × 8) − (2 × 8) = 320 − 16 = 304
- 38 × 9: (40 × 9) − (2 × 9) = 360 − 18 = 342
El 38 = 2 × 19: la relación con el primo 19
Cualquier resultado de la tabla del 38 es el doble del correspondiente de la tabla del 19:
- 19 × 4 = 76 → 38 × 4 = 152
- 19 × 6 = 114 → 38 × 6 = 228
- 19 × 7 = 133 → 38 × 7 = 266
Esta vía es más útil cuando el multiplicador es pequeño (× 2, × 3, × 4). Para multiplicadores
mayores, el truco del 40 − 2 suele ser más rápido.
Propiedades del 38
El 38 es par (termina en 8) y tiene exactamente 4 divisores: 1, 2, 19 y 38.
Tener tan pocos divisores es una consecuencia de que su único factor primo impar es el 19, un
primo bastante grande. La regla de la suma de dígitos no ayuda aquí (3+8=11, no múltiplo de 3),
así que el 38 no es divisible entre 3.