El truco del 40 − 1: la resta más sencilla posible
39 = 40 − 1. Por tanto, 39 × N = 40 × N − 1 × N = 40N − N.
Multiplicas por 40 (× 4 y añades un cero) y restas el número exactamente una vez. No hay más
pasos:
- 39 × 5: (40 × 5) − 5 = 200 − 5 = 195
- 39 × 7: (40 × 7) − 7 = 280 − 7 = 273
- 39 × 8: (40 × 8) − 8 = 320 − 8 = 312
- 39 × 9: (40 × 9) − 9 = 360 − 9 = 351
Este mismo patrón (multiplica por el redondo superior y resta una vez) lo comparten el 9, el 19,
el 29, el 39, el 49, el 59... Es un truco universal para todos los números que terminan en 9.
El 39 = 3 × 13: factorización
El 39 no es primo. Sus factores son 3 y 13. Puedes comprobarlo con la regla del 3: 3 + 9 = 12, y
12 es múltiplo de 3, así que el 39 también lo es. Si divides: 39 ÷ 3 = 13.
Esto permite otro camino: multiplica por 3 y luego por 13 (o al revés). Útil si el multiplicador
es pequeño:
- 39 × 4: 3 × 4 = 12, luego 12 × 13 = 156
El patrón de los números que terminan en 9
Todos los números que terminan en 9 tienen el mismo truco: multiplica por el siguiente número
redondo (que termina en 0) y resta una vez el multiplicador. El 39 encaja perfectamente en este
grupo: 9, 19, 29, 39, 49, 59, 69, 79, 89, 99.